Plus!: En contra de lo que muchas mujeres piensan, no hay porqué negarse a degustar un chocolate al final de una buena comida. El chocolate posee atributos de promueven la sensualidad, desinhibe al más tímido, relaja todo tu cuerpo y sirve de afrodisíaco.
Chocolate, el afrodisíaco número uno de la humanidad.
Gracias al chocolate volvemos a un estado de inocencia e ingenuidad que nos relaja y desinhibe. El amor es el escenario donde todo el esplendor de este dulce maravilloso se expresa en plenitud. Por eso, no es casualidad que sea el regalo oficial de cualquier fecha romántica.
El chocolate es una deliciosa opción para regalar ya que además de ser muy apreciado, pocas cosas sustituyen la sensación de placer y de bienestar que proporciona el llamado por los Olmecas, “Regalo de los dioses”.
En adelante no pierdas las oportunidad de disfrutar con tu pareja ese momento idílico cuando el chocolate entra a tu boca y su sabor, olor, textura y combinaciones, provocan algo maravilloso que despierta un sin fin de sensaciones a las cuales respondemos con un prolongado ¡mmmm! (¡Que delicia!)
Además de ser sabroso, el chocolate posee atributos que lo hacen ser muy nutritivo y saludable, mejora el humor, promueve la sensualidad y provoca una sensación deliciosa. No te tortures más ¿para qué dejarlo?.
Chocolate para el amor
Cuando estés pasando por días depresivos, que para ti son el fin del mundo, no lo piensen más… Corre por un chocolate pues tiene un grandioso efecto entre las mujeres.
Un pequeí±o trozo puede subirle el ánimo a cualquiera, sobre todo en el periodo menstrual cuando necesitamos más magnesio que nunca, el chocholate nos suple la deficiencia de este mineral.
El chocolate te pone alerta, inhibe el insomnio y alivia el cansancio.
Si bien no es una droga, sus efectos adictivos pueden compararse con la cafeína, pues contiene teobromina, un estimulante cardiaco que provoca antojo, necesidad de consumo y una gran sensación de placer. Este regalo misterioso y exótico de los mayas, fue utilizado por los Aztecas como afrodisíaco (¡Y aún funciona!).
La feniletilamina que contiene el chocolate es una sustancia sintetizada por el cerebro durante el orgasmo y especialmente cuando nos enamoramos, produce la secreción de anfetaminas naturales que producen estado de euforia y otro componente es la anandamida, que ocasiona una sensación de bienestar general, que quizá es el causante del gusto que casi todas las personas tienen por este delicioso alimento.
El chocolate también aumenta la actividad de la dopamina, sustancia neuroquímica que se asocia directamente con la excitación y el placer sexual.