Chocolate para la salud

images (1)

Un estudio realizado con ancianos en Holanda, un paí­s famoso por sus suculentos chocolates, indica que las personas que consumen diariamente el equivalente a una tercera parte de una barra de chocolate tienen una presión sanguí­nea más baja.
Los hallazgos, publicados en la revista especializada “Archives of Internal Medicine”, se basan en los datos recopilados por un estudio que se llevó a cabo durante más de una dí­cada con holandeses que tení­an más de 65 años en el 1985.

Los investigadores examinaron los hábitos alimenticios de los 470 hombres saludables que no consumí­an medicinas para bajar la presión sanguí­nea. Según el estudio, los hombres que tomaban derivados del grano de cacao -como bebidas, barras, y budí­n de chocolate- tení­an presión sanguí­nea más baja y mayor posibilidad de prolongar su vida.

Sin embargo, los cientí­ficos señalan que es aún demasiado temprano para determinar si el chocolate es el factor beneficioso para la salud de estos pacientes. Puede que los hombres que consumí­an más productos derivados del cacao compartieran otras cualidades que los hací­an más sanos.

Por otra parte, los expertos señalan que consumir demasiado chocolate puede causar obesidad, acrecentando los riesgos de afecciones cardí­acas y de presión sanguí­nea alta.

“Es aún prematuro formular recomendaciones que indiquen si las personas deben consumir más cacao o más chocolate”, dijo Brian Buijsse, experto en nutrición de la universidad Wageningen, en Holanda, uno de los autores del estudio.

Aun así­, el estudio -financiado por la Fundación de Prevención de Enfermedades, de Holanda- parece ser, hasta la fecha, la investigación más exhaustiva sobre los posibles efectos bení­ficos de los granos de cacao. El mismo tambií­n confirma los hallazgos de un estudio de menor envergadura, que tambií­n vinculó el chocolate con una baja de la presión sanguí­nea.

Esta última investigación señala que los granos de cacao contienen flavanoles, que se cree que aumentan el óxido ní­trico en la sangre y mejoran la función de los vasos sanguí­neos.

í‚¿Pueden los resultados aplicarse a las mujeres? “Nuestra investigación se concentró en ancianos”, dijo Buijsse. “Pero si se observan otros estudios, se comprueban los mismos efectos en hombres y en mujeres, en jóvenes y en ancianos. Tal vez los hallazgos se puedan aplicar tambií­n a las mujeres, aunque nunca se sabe”. AP

Deja un comentario